Patricia Bullrich busca sellar apoyos clave antes del debate de la reforma laboral en el Senado argentino

A pocos días del inicio formal del debate de la reforma laboral en el Senado de Argentina, la jefa del bloque oficialista de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, intensificó este 3 de febrero de 2026 una serie de negociaciones con bloques aliados y sectores dialoguistas para consolidar los apoyos necesarios antes de que el proyecto llegue al recinto.
Bullrich encabezó una reunión con jefes de bancada de espacios como la Unión Cívica Radical (UCR) y otros bloques provinciales, además de representantes de la propia coalición oficialista, con el objetivo de analizar observaciones y posibles ajustes al texto de la reforma laboral que se debatirá en sesión extraordinaria prevista para el 11 de febrero.
La senadora oficialista destacó que “hay acuerdo en el 95% del proyecto” con los aliados consultados, cifra que pese al optimismo oficial aún reconoce la existencia de puntos delicados, especialmente en torno al impacto fiscal y las implicancias del cambio en el impuesto a las Ganancias para las provincias.
El encuentro entre Bullrich y los bloques dialoguistas se centró en evaluar el estado de las negociaciones y en analizar las observaciones parciales presentadas por legisladores sobre temas específicos del proyecto, con el objetivo de reducir diferencias antes del debate general y del análisis artículo por artículo en el seno de la Cámara Alta.
Uno de los puntos que más tensiones genera en las conversaciones es la propuesta de reducción del Impuesto a las Ganancias para sociedades, que, al ser un tributo coparticipable, podría implicar una caída de recursos hacia las provincias, situación que varios senadores provinciales han planteado como una dificultad importante a la hora de dar su apoyo sin mecanismos compensatorios.
Además de la cuestión fiscal, algunas bancadas provinciales y senadores independientes también han planteado objeciones respecto al Fondo de Asistencia Laboral, una de las innovaciones del proyecto que reemplazaría parte del esquema actual de indemnizaciones, lo que ha requerido explicaciones y ajustes con el oficialismo.
En paralelo a las gestiones con los legisladores, Bullrich resaltó la importancia de avanzar con un dictamen consolidado antes de que comience la discusión formal en el recinto, de modo que la discusión en el pleno del Senado pueda enfocarse en la aprobación con la mayor adhesión posible de fuerzas políticas y provinciales.
El oficialismo en la Cámara Alta también busca trabajar en conjunto con los gobernadores y sus representantes parlamentarios para evitar frenos en el debate que podrían surgir por desacuerdos sobre cómo se abordarán las compensaciones a las jurisdicciones por la posible merma en la recaudación coparticipable.
Bullrich y su espacio consideran que la aprobación de la reforma laboral no solo es una meta legislativa clave, sino también una forma de mostrar capacidad de consolidar acuerdos políticos amplios, una señal que valoran tanto el Gobierno como los mercados, que observan con atención la capacidad de avance de reformas estructurales en el país.
Mientras la estrategia de cierre de apoyos proseguía, Bullrich afirmó en distintos encuentros que el oficialismo confía en reunir los votos necesarios para la sanción de la reforma laboral si se logran resolver esos puntos de tensiones con los bloques aliados, aunque reconoció que quedan cuestiones por delinear antes de la sesión del 11 de febrero.





