Gobernadores peronistas tejen un bloque propio para posicionarse frente a Milei

Los gobernadores del PJ más dialoguistas comenzaron a consolidar un bloque propio para negociar con el Gobierno de Javier Milei el Presupuesto 2026 y las grandes reformas estructurales. La jugada representa tanto un desafío a la dirigencia más dura del peronismo como una estrategia para asegurar recursos estratégicos para sus provincias.
En un encuentro reciente, seis mandatarios peronistas —Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego)— analizaron su posición frente al Ejecutivo nacional. Según fuentes consultadas por Infobae, la reunión giró en torno al déficit de recursos provinciales, las deudas acumuladas por la Casa Rosada, y la urgencia de cerrar acuerdos que les permitan fortalecer sus arcas ante la crisis fiscal.
El eje principal de las discusiones es cómo negociar el Presupuesto: varios gobernadores plantean condicionar su apoyo a la aprobación de fondos adicionales para coparticipación, infraestructura y pago de sueldos provinciales, especialmente en momentos en que advierten una caída en los ingresos recibidos.
A su vez, mientras algunos de estos mandatarios han sido excluidos por ahora de las invitaciones oficiales del Gobierno para debatir las reformas, reclaman mayor protagonismo: según allegados, cuatro de los seis no habrían sido convocados a las negociaciones sobre reformas laboral, tributaria y fiscal.
Este armado no solo tiene sentido presupuestario, sino también político. En el PJ nacional están activas reuniones para unificar una postura frente a las reformas de Milei, pero persisten tensiones: algunos gobernadores del interior, como Osvaldo Jaldo (Tucumán) o Raúl Jalil (Catamarca), mantienen autonomía y se distancian de la línea más cristinista dentro del partido.
Por otro lado, los gobernadores negociadores están evaluando reforzar su representación legislativa para ganar poder de presión en el Congreso. Según fuentes citadas por TN, están considerando relanzar o ampliar bloques como Innovación Federal para consolidar su punto de apoyo.
La dinámica política muestra un peronismo perimetral que quiere jugar fuerte: no con confrontación pura, sino desde la mesa de diálogo, incluso con quienes lo critican por reducir el Estado. Para Milei, esos gobernadores pueden ser clave para aprobar sus reformas estructurales si logra darles concesiones concretas.
Pero no todo es sencillo: exigir más fondos implica tensar aún más las cuentas nacionales, y ese pulso fiscal podría poner en jaque su propio proyecto de ajuste. Además, hay un riesgo político para los gobernadores: mientras negocian con Milei, podrían perder apoyo entre los sectores más duros del peronismo que desconfían de un acercamiento con la Casa Rosada.
En ese escenario, este bloque peronista emerge como una pieza central de la próxima fase política: ni alineados totalmente con el Gobierno ni en oposición radical, buscan convertir el diálogo en una herramienta de poder real para proteger sus provincias.





