Desgaste en la imagen de Milei: el 51,8 % lo ve negativamente y casi la mitad cree que su ajuste “hace sufrir a la gente sin sentido”

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Un nuevo sondeo de Giacobbe Consultores refleja un momento de tensión importante para la figura de Javier Milei. Según la encuesta, realizada entre el 29 de octubre y el 2 de noviembre de 2025 sobre 2.500 personas, el 51,8 % de los encuestados tiene una imagen negativa del presidente, mientras que su imagen positiva alcanza el 42,4 %.

Ese rechazo ya no es solo simbólico: el 48 % opina que “el Gobierno está haciendo sufrir a la gente sin sentido” con sus políticas de ajuste. Frente a esa frase, otro 38,5 % afirma que el sacrificio económico “vale la pena” porque hay esperanza, y un 10,6 % reconoce el dolor pero dice que “la gente no da más”.

Un panorama complicado: polarización al máximo

La encuesta de Giacobbe no solo mide la imagen presidencial, sino también cómo siente la población el costo del ajuste y los planes estructurales del Gobierno. En particular, se preguntó sobre tres reformas clave: la laboral, la tributaria y la previsional.

  • Reforma laboral: 40 % está a favor, mientras que el 41,5 % se opone.

  • Reforma tributaria: 37,7 % la apoya y 25,5 % la rechaza, aunque hay un alto nivel de desconocimiento (casi 20 %) para algunos puntos.

  • Reforma previsional: solo 32,8 % la respalda, mientras que 39,8 % la rechaza.

Es evidente que las reformas propuestas por Milei no cuentan con un respaldo amplio y unificado: las opiniones están bastante divididas, lo que podría dificultar el avance sin una articulación política más sólida o concesiones.

La emocionalidad detrás de los números

Además de las preguntas cuantitativas, el estudio incluyó una parte cualitativa: se pidió a los encuestados que describieran a Milei con una palabra. Aparecieron términos muy contrastantes: “Genio” y “Esperanza”, pero también “Loco”, “Cipayo” y “Corrupto”.

Asimismo, cuando se preguntó cuál emoción les generaba el estado general del país, los sentimientos más mencionados fueron “Tristeza” y “Esperanza”, dos caras de un mismo malestar: por un lado, la crisis social y económica; por otro, la posibilidad de una transformación estructural que algunos aún tienen fe que se concrete.

Tendencia en caída: ¿cuál es el rumbo?

No es la primera medición que marca un deterioro o al menos una fuerte polarización. En julio de 2025, otra encuesta de Giacobbe ya había mostrado que la imagen positiva de Milei bajó al 44 %, mientras que la negativa creció al 48 %.

Ese estudio previo ya hablaba de una “frontera de dolor tolerable”: un tramo en el que los ciudadanos aceptan parte del ajuste porque creen que puede tener un sentido o un retorno, pero que no todos están dispuestos a pagar sin condiciones.

Además, según análisis de otros medios, esta caída de imagen coincide con una caída más amplia de la aprobación del Gobierno, que algunos consultores interpretan como una consolidación del descontento.

Implicancias políticas y desafíos para Milei

  1. Menor margen político: Con más de la mitad de la población con una visión negativa de su figura, Milei podría tener más dificultades para impulsar sus reformas más ambiciosas sin ceder algo en negociaciones o modificar su discurso para convencer a los indecisos.

  2. Resistencia al ajuste: Que casi la mitad diga que el ajuste “sólo genera sufrimiento” sugiere un malestar social que podría cristalizar en reclamos más fuertes si las mejoras económicas no llegan. El costo político de sus medidas podría aumentar si no hay señales concretas de alivio para la población.

  3. Imán para la oposición: Sectores críticos pueden capitalizar este desgaste para fortalecer sus discursos. Al mismo tiempo, Milei debe cuidar de no perder su núcleo duro, que todavía ve valor en sus reformas.

  4. Comunicación estratégica: Para revertir esta tendencia, el Gobierno podría necesitar reforzar su narrativa: demostrar que los sacrificios tienen un objetivo claro, y que hay un horizonte positivo. También podría ser clave mostrar resultados tangibles para que el “sufrimiento sin sentido” deje de ser la lectura dominante.

La encuesta de Giacobbe revela que el desgaste de Milei va más allá de un enfriamiento electoral: hay una crítica cada vez más extendida al costo social de su proyecto económico. El 51,8 % de imagen negativa y el 48 % que siente que su gobierno “hace sufrir a la gente sin sentido” no son datos menores: reflejan un dilema central para su gestión. Si Milei quiere sostener su impulso reformista, deberá demostrar que su ajuste no es solo dolor, sino que puede ser el camino hacia una transformación real y sostenible. Pero para eso necesita resultados, consenso o al menos una narrativa que reconcilie sacrificio y esperanza.