Libertarios y peronistas ya activaron la pelea por 2027 mientras el bolsillo sigue golpeado en 2026

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Mientras la economía cotidiana continúa siendo uno de los principales problemas para los argentinos, los distintos espacios políticos comenzaron a acelerar sus movimientos de cara a las elecciones de 2027.

El Gobierno de Javier Milei concentra sus esfuerzos en sostener el rumbo económico, consolidar alianzas con gobernadores y avanzar en la construcción electoral de La Libertad Avanza. Del otro lado, distintos sectores del peronismo comenzaron a acercar posiciones con el objetivo de evitar una nueva fragmentación y construir una alternativa competitiva.

El contraste entre la agenda política y las preocupaciones económicas de la sociedad empieza a ocupar un lugar central en las discusiones dentro de ambos espacios.

Milei apuesta a la gestión y a las alianzas

En el oficialismo consideran que el principal activo electoral de Milei seguirá siendo la evolución de la economía y los resultados de su gestión.

La estrategia consiste en consolidar el modelo económico, sostener las reformas y ampliar el respaldo político en las provincias.

En paralelo, Karina Milei avanza con el armado electoral de La Libertad Avanza y con las conversaciones destinadas a sumar aliados de cara a 2027.

Uno de los movimientos más importantes fue el acercamiento con el PRO de Mauricio Macri, que ya comenzó a trabajar junto al oficialismo en una mesa de coordinación política.

El PRO y LLA buscan evitar una división

El acercamiento entre libertarios y macristas tiene una razón electoral concreta: ambos espacios comparten una parte importante del electorado.

Desde el PRO advierten que una competencia separada podría favorecer al peronismo. Fernando de Andreis sostuvo que, especialmente en la provincia de Buenos Aires, existe una alta posibilidad de que el peronismo se imponga si el voto opositor al PJ se divide.

Por ahora, la negociación no se concentra en candidaturas ni en el reparto de cargos. La prioridad es construir confianza y establecer una agenda común antes de avanzar en las definiciones electorales.

El peronismo intenta volver a unirse

Mientras tanto, el peronismo dio uno de sus primeros pasos hacia una posible reorganización.

Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner participaron de una reunión junto a gobernadores y referentes parlamentarios del PJ para analizar el escenario político y electoral.

El encuentro no significó todavía un acuerdo definitivo, pero permitió acercar posiciones entre sectores que durante los últimos años mantuvieron fuertes diferencias internas.

Uno de los principales puntos de coincidencia fue la defensa de las PASO, que el Gobierno de Milei busca eliminar. Para distintos sectores del peronismo, las primarias podrían convertirse en la herramienta para ordenar la interna y definir candidaturas sin una ruptura del espacio.

Kicillof no frena su propio armado

A pesar del acercamiento con Massa y Máximo Kirchner, Kicillof mantiene su estrategia política.

El gobernador bonaerense continúa fortaleciendo el Movimiento Derecho al Futuro y prepara nuevos plenarios en distintas secciones electorales de la provincia de Buenos Aires.

Su objetivo es acumular poder territorial y llegar a una eventual negociación con el resto del peronismo desde una posición de mayor fortaleza.

Kicillof apuesta además a que las PASO permitan resolver la competencia interna, por lo que todavía no considera necesario cerrar un acuerdo definitivo con los demás sectores.

La pelea por las PASO

La discusión sobre las primarias se convirtió así en uno de los primeros grandes enfrentamientos electorales entre el oficialismo y la oposición.

El Gobierno pretende eliminarlas, mientras que el peronismo busca conservarlas como mecanismo para ordenar su interna.

Si las PASO desaparecen, el PJ deberá encontrar otra forma de resolver la disputa entre los distintos sectores que aspiran a liderar la oposición frente a Milei.

Pero el problema está en el bolsillo

Mientras dirigentes y armadores políticos comienzan a pensar en 2027, la principal preocupación de buena parte de la sociedad continúa siendo mucho más inmediata: cómo llegar a fin de mes.

Dentro de la propia Casa Rosada reconocen que la situación económica cotidiana aparece cada vez con mayor intensidad en las encuestas y que el bolsillo puede convertirse en un factor determinante para el futuro electoral del Gobierno.

Por eso, en el oficialismo sostienen que la estrategia electoral no puede depender solamente de acuerdos políticos, sino de la evolución de la economía y de la percepción que tengan los ciudadanos sobre su situación personal.

Una carrera electoral que recién comienza

A más de un año de las próximas elecciones presidenciales, los principales espacios ya comenzaron a mover sus piezas.

Milei busca consolidar a La Libertad Avanza y sumar aliados; el PRO intenta definir cómo será su relación con el oficialismo; y el peronismo empieza a explorar una unidad entre Kicillof, Massa y Máximo Kirchner.

Pero la elección todavía está lejos y existe una variable que puede modificar todos los cálculos: la situación económica.

El desafío para todos será llegar a 2027 con una propuesta capaz de convencer a un electorado que, mientras los dirigentes ya discuten candidaturas, continúa enfrentando los problemas económicos del presente.