La inflación de octubre fue del 2,3% según el INDEC: señales de estabilidad, pero persiste la cautela

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de octubre fue del 2,3%, un leve aumento respecto al 2,1% de septiembre, y acumula un 24,8% en lo que va del año, mientras que la variación interanual alcanzó el 31,3%. Aunque el dato confirma una tendencia de desaceleración sostenida en comparación con los picos de 2023, los analistas advierten que la estabilidad de precios sigue siendo frágil y depende de variables clave como la evolución del dólar, los salarios y los ajustes tarifarios pendientes.
Moderación inflacionaria y factores detrás del dato
De acuerdo con el informe oficial, las mayores subas del mes se concentraron en los rubros Transporte (3,5%), Vivienda, agua, electricidad y gas (2,8%) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (2,2%), este último con un impacto directo sobre los sectores de menores ingresos.
En cambio, sectores como Educación (1,4%) y Comunicación (1,1%) mostraron aumentos más contenidos. Según el INDEC, el componente núcleo —que excluye precios estacionales y regulados— se ubicó en torno al 2,1%, lo que refleja una baja presión de los precios internos.
Desde el Ministerio de Economía destacaron que la cifra “ratifica la eficacia del programa de estabilización monetaria y fiscal”, en un contexto en el que el Banco Central mantiene un esquema de bandas cambiarias y un control moderado de la emisión. Sin embargo, economistas consultados por Perfil y Ámbito Financiero remarcan que parte de la baja se explica por una recesión leve en el consumo y la postergación de ajustes tarifarios hasta fin de año.
El rol del dólar y las expectativas para fin de año
En los mercados financieros, la noticia fue recibida con relativa calma. El dólar libre se mantuvo estable y los bonos en pesos indexados al CER mostraron leves ganancias, ante la expectativa de que el Gobierno logre mantener la inflación mensual por debajo del 3% hasta diciembre.
“Si bien la inflación núcleo continúa bajando, todavía hay componentes reprimidos en energía y transporte que podrían reactivarse en 2026”, explicó la economista Marina Dal Poggetto, de Eco Go. Por su parte, el consultor Orlando Ferreres señaló que “la baja de la inflación responde más a la caída de la demanda que a un proceso estructural de desinflación consolidado”.
En el mercado mayorista, el Banco Central sigue interviniendo dentro del corredor cambiario, con el objetivo de evitar saltos bruscos y contener expectativas. La política de “bandas móviles” aplicada desde septiembre permitió mayor previsibilidad, aunque aún falta ver cómo responderá el esquema ante una eventual presión externa o aumento de importaciones.
Efecto en jubilaciones, salarios y precios regulados
El índice de octubre también incidirá en la movilidad jubilatoria que la ANSES aplicará en diciembre, ya que el Gobierno dispuso actualizaciones mensuales basadas en la inflación oficial. Así, las jubilaciones, pensiones y asignaciones tendrán un aumento del 2,3%, acumulando un 25% en lo que va del año.
Los gremios, en tanto, negocian paritarias con cláusulas de revisión cada dos o tres meses, en busca de evitar pérdida de poder adquisitivo. Según un relevamiento del Centro CIFRA-CTA, el salario real promedio se mantiene un 8% por debajo del nivel de 2022, aunque algunos sectores industriales muestran signos de recuperación leve.
Por otra parte, el Ministerio de Energía confirmó que los aumentos de tarifas de luz y gas previstos para noviembre se prorrogaron para el primer trimestre de 2026, lo que contribuirá a mantener los precios controlados en el corto plazo, pero podría generar presiones futuras sobre el déficit y la inflación.
Cierre: optimismo prudente y desafíos para 2026
El dato del 2,3% en octubre fue interpretado por el Gobierno como una ratificación del rumbo económico, pero los analistas mantienen el optimismo con cautela. Aunque la inflación se redujo a niveles que no se veían desde principios de 2022, la estabilidad aún depende de factores externos y políticos, como las negociaciones con los gobernadores por el Presupuesto 2026 y el sostenimiento del equilibrio fiscal.
En síntesis, Argentina transita un período de relativa calma de precios, pero todavía sin alcanzar un escenario de inflación baja y estable. Si el Ejecutivo logra mantener el tipo de cambio dentro de las bandas, controlar la emisión y sostener la disciplina fiscal, el próximo año podría consolidar el proceso de desinflación. De lo contrario, los avances logrados podrían desvanecerse tan rápido como llegaron.





