Caputo atribuyó la suba de la mora bancaria al sobreendeudamiento y defendió el rumbo económico del Gobierno

El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que aumentó la morosidad en el sistema financiero argentino y atribuyó el fenómeno al fuerte nivel de endeudamiento asumido por familias y consumidores durante el período de alta inflación. Según sostuvo, muchas personas tomaron créditos con tasas elevadas bajo la expectativa de que la inflación terminaría licuando el peso real de las deudas, algo que —afirmó— finalmente no ocurrió.
Las declaraciones del ministro se produjeron durante una entrevista televisiva en la que analizó la situación del sistema bancario, el comportamiento del crédito privado y las perspectivas económicas del Gobierno para los próximos meses. “La gente se sobreendeudó a tasas muy altas, pensando que la inflación iba a licuar las deudas y eso no pasó”, afirmó Caputo al explicar el incremento de la mora financiera.
El titular del Palacio de Hacienda vinculó este escenario con el cambio de funcionamiento del sistema financiero impulsado desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Según explicó, durante años los bancos concentraron gran parte de su actividad en financiar al sector público, mientras que actualmente comenzaron a expandir nuevamente el crédito al sector privado.
Caputo reconoció que esta transformación generó dificultades adicionales en el corto plazo. “Eso generó cierta mora adicional”, admitió, al señalar que el incremento de incumplimientos en pagos de préstamos y tarjetas representa uno de los desafíos actuales para el sistema financiero.
En ese marco, el ministro reveló que el Gobierno mantuvo conversaciones con entidades bancarias para intentar aliviar la situación de los deudores. Según indicó, desde el Ejecutivo se sugirió a los bancos extender plazos de financiamiento y reducir tasas de interés para facilitar refinanciaciones y disminuir la presión sobre las familias endeudadas.
Al mismo tiempo, el funcionario destacó que las tasas de interés mayoristas comenzaron a descender como consecuencia del exceso de liquidez existente en el sistema financiero. De acuerdo con su análisis, la caída de tasas representa una señal positiva dentro del proceso de estabilización macroeconómica impulsado por el Gobierno.
El ministro también defendió el rumbo general del programa económico y reiteró que la inflación continuará desacelerándose durante los próximos meses. Caputo sostuvo que el pico inflacionario ya habría quedado atrás y atribuyó la tendencia descendente a la combinación de superávit fiscal, menor emisión monetaria y recuperación de la demanda de pesos.
En paralelo, el titular de Economía insistió en la necesidad de desarrollar un mercado de capitales más profundo y con mayor participación del ahorro privado. En ese sentido, anunció nuevas medidas regulatorias destinadas a simplificar el funcionamiento de fondos de inversión y facilitar el acceso al financiamiento para empresas medianas y pequeñas.
Las declaraciones de Caputo se producen en un contexto donde el nivel de endeudamiento familiar y el crecimiento del crédito al consumo se convirtieron en temas de creciente preocupación económica. Diversos informes privados muestran un incremento en los atrasos de pagos de préstamos personales y tarjetas de crédito, especialmente luego de la desaceleración inflacionaria y del ajuste sobre ingresos reales.
El planteo del ministro también generó repercusiones en redes sociales y ámbitos políticos, donde distintos sectores cuestionaron la explicación oficial y señalaron que el aumento del endeudamiento responde principalmente a la caída del poder adquisitivo y a las dificultades económicas de amplios sectores de la población.
En definitiva, las declaraciones de Luis Caputo reflejan la preocupación del Gobierno por el aumento de la mora bancaria en medio del proceso de estabilización económica. Mientras el oficialismo sostiene que el fenómeno responde a expectativas equivocadas generadas durante la etapa inflacionaria, el debate sobre el impacto social del ajuste económico y el creciente endeudamiento familiar continúa ocupando un lugar central en la discusión pública argentina.





