Espionaje y acusaciones internas: la denuncia de la Agencia Federal de Inteligencia macrista contra Diego Santilli por “nivel de vida que no da”

Documentos judiciales revelan que durante el gobierno de Mauricio Macri agentes de la AFI habrían realizado seguimientos sobre Diego Santilli, centrando parte del rastreo en un supuesto “nivel de vida que no corresponde” a su ingreso oficial. La causa, que involucra escuchas, seguimientos y acusaciones de enriquecimiento ilícito, suma otro capítulo al entramado de espionaje político durante esa gestión.
Los hechos que salieron a la luz
En una grabación citada en la causa N.º 14149/2020 se escucha al entonces directivo de la AFI, Alan Ruiz, ordenando vigilancias contra Santilli.
“El uno le bajó el pulgar a Santilli. Santilli gastó 1.600.000 dólares el año pasado… No hay forma que justifique el nivel de vida que tiene.”
El seguimiento comenzó en julio de 2018 y se intensificó en los meses siguientes, según los registros de los agentes encuadrados en el grupo interno apodado “Súper Mario Bros”.
La acusación gira en torno a que Santilli, entonces vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, habría tenido gastos —viajes, estadías en hoteles de lujo, acompañantes— incompatibles con su salario público. Una grabación menciona específicamente un desembolso de 260.000 dólares en hotel y avión en un solo viaje.
Lo político detrás del espionaje
El espionaje a Santilli aparece en un contexto donde la AFI macrista estaba involucrada en operativos de vigilancia política de dirigentes opositores, partidos y figuras internas. El seguimiento sobre un integrante del propio espacio gobernante pone de relieve tensiones dentro de la coalición oficialista. La frase “el uno le bajó el pulgar” sugiere la intervención de las máximas esferas del poder en la decisión de monitorear a Santilli.
Santilli, por su parte, se presentó como querellante en la causa que investiga al grupo de agentes. Su denuncia apunta a demostrar que no fue objeto de “espontáneos” sino víctima de un sistema de espionaje organizado.
Implicancias y desafíos para la transparencia
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Si se confirma la veracidad de las grabaciones y del seguimiento irregular, la causa refuerza las denuncias sobre uso político del organismo de inteligencia durante la gestión macrista.
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La acusación de “nivel de vida que no da con lo que gana nadie” es simbólica: apunta a cuestionar la legitimidad del dirigente y al mismo tiempo evidencia el uso del espionaje interno como herramienta de control y disciplinamiento político.
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La causa está en manos del juzgado de Marcelo Martínez De Giorgi y del fiscal Franco Picardi, y continuará expandiéndose conforme se cotejen las pruebas de inteligencia, seguimientos, viajes y gastos.
La denuncia contra Diego Santilli mezcla espionaje interno, poder político, control institucional y preguntas sobre rendición de cuentas. Más allá de la figura personal, lo que está en juego es la credibilidad del sistema de inteligencia y la transparencia de las gestiones públicas. Si bien la causa está aún en desarrollo, marca otro capítulo clave en la revisión institucional del gobierno macrista y sus métodos. La ciudadanía espera no sólo responsables, sino también respuestas claras.




