El Indec revela que casi un tercio de los hogares argentinos se endeuda para llegar a fin de mes

0
65

Los últimos datos oficiales muestran una señal preocupante: una proporción significativa de familias en Argentina está recurriendo al crédito para sostener sus gastos básicos. Según el INDEC, cerca del 30% de los hogares debió tomar deuda para afrontar sus costos mensuales, lo que refleja la tensión de muchos hogares frente a la pérdida de poder adquisitivo.

El informe del INDEC titulado “Estrategias de manutención” revela cómo los hogares combinan diversas alternativas para cubrir sus necesidades: débito de ahorros, préstamos formales e informales, compras a plazo y venta de pertenencias. En el primer semestre de 2025, el 14,2% de los hogares solicitó préstamos a bancos o financieras, y el 16,1% recurrió a familiares o amigos.

Este patrón de endeudamiento no es homogéneo: los hogares de menores ingresos son los que más recurren a créditos informales, mientras que los de ingresos medios o altos tienden a acceder a préstamos bancarios. Además, para muchos se ha vuelto común financiar sus compras con cuotas: más de la mitad (50,9%) de las familias compró al fiado o en cuotas en este mismo período.

El contexto económico ayuda a entender por qué esta deuda se convierte en una “estrategia de supervivencia”: los salarios reales no logran compensar la inflación, y el ingreso disponible de muchos hogares se ve cada vez más ajustado. Según reportes de consultoras, el ingreso disponible cayó en términos reales, mientras el crédito al consumo crece a niveles no vistos desde hace años.

Este escenario plantea varios riesgos: la deuda estructural puede generar un círculo vicioso en el que las familias deben seguir tomando préstamos para pagar los anteriores. Además, el uso de préstamos informales y la venta de bienes pueden erosionar el capital familiar, mientras que los pagos en cuotas pueden derivar en mora si los ingresos de los hogares no se recuperan.

En definitiva, el dato del INDEC pone en evidencia una realidad cada vez más extendida: el endeudamiento no es solo para aspirar a un bien de consumo, sino que para muchas familias se ha vuelto un mecanismo para “llegar vivo al siguiente mes”.