Abrochense los cinturones”: récord de importaciones y el temor del mercado ante el regreso del “Milei libertario

El ritmo de importaciones de bienes finales en la Argentina alcanzó niveles inéditos mientras los industriales locales advierten que “revientan stock” para hacer frente a los gastos corrientes. A su vez, en los mercados financieros vuelve a resonar la figura de Javier Milei como referente de un giro liberal profundo, lo que genera inquietud entre analistas sobre el rumbo económico que se podría retomar. Según el artículo de Ámbito, la acumulación de reservas, la política cambiaria y la estrategia de financiamiento externo figuran como focos de tensión.
Los datos muestran que las importaciones de bienes de consumo rompieron un récord histórico, con un aumento del 59,4 % en las cantidades frente al año anterior, a pesar de que los precios bajaron 6,7 %. En paralelo, los fabricantes locales denuncian que tienen que liquidar stock para cubrir costos operativos y que la actividad interna presenta caídas marcadas, acompañadas de “altos niveles de incobrabilidad”. Además, la mora de las familias en créditos personales alcanzó el 9,1 % y la de tarjetas el 7,4 % en septiembre, lo que refleja el deterioro del consumo doméstico.
En este escenario, el Gobierno apuesta, según el artículo, a reactivar la demanda a través de crédito y apertura comercial, a la vez que intenta mantener la estabilidad cambiaria. Pero los mercados financieros observan con cautela varias señales: por un lado, se consume mucha divisa para importaciones; por otro, la estrategia de reservas no está del todo clara. Según un operador citado, el precio de los bonos ya incorporaba la expectativa de un préstamo de US$20.000 millones de bancos estadounidenses, que finalmente no se concretó. Esto genera dudas sobre la capacidad oficial de cumplir con los vencimientos de enero mediante REPOs o swaps, y abre el temor de que se retome una lógica más liberal sin contemplar la acumulación de reservas como elemento garante.
La referencia al “Milei libertario” alude al riesgo que los operadores ven de que el Gobierno vuelva a un modelo donde la prioridad sea la liberalización rápida, la apertura indiscriminada y la mejor intervención institucional, sacrificando herramientas tradicionales de manejo macroeconómico como el cepo cambiario, la acumulación de reservas y la moderación de importaciones. Ese retorno liberal genera zozobra porque, según muchos analistas, ya se experimentaron en el país sus efectos negativos.
El desafío es claro: conjugar una reactivación económica y apertura del mercado con la prudencia necesaria para evitar desequilibrios cambiarios, fuga de reservas y fragilidad financiera. Si bien las importaciones están en auge y los signos de debilidad del consumo interno se multiplican, el regreso a un discurso y una práctica “libertaria” —tal como denominan los analistas al perfil más radical del liberalismo de Milei— podría agravar la vulnerabilidad macroeconómica del país. Los próximos meses serán decisivos para saber si el Gobierno prioriza la estabilidad institucional y financiera o si inclinará la balanza hacia una liberalización veloz, con los riesgos que ello conlleva.





