Un camión recolector quedó hundido en el barrio Néstor Kirchner y reavivó reclamos por el deterioro de la infraestructura urbana en La Rioja

Un camión recolector de residuos de la Municipalidad de La Rioja quedó parcialmente hundido este martes mientras realizaba tareas habituales en el barrio Néstor Kirchner, luego de que el pavimento cediera de manera repentina en la calle Ernesto Sábato. El episodio, que no dejó personas heridas, generó complicaciones en el servicio de recolección y volvió a poner en el centro del debate el estado de las calles y la infraestructura básica en distintos sectores de la capital provincial.
Según se informó desde el lugar, el hundimiento se produjo cuando una de las ruedas traseras del vehículo quedó atrapada en un sector del asfalto que se desplomó bajo el peso del camión, que se encontraba cargado en ese momento. Vecinos de la zona señalaron que el terreno ya presentaba signos de debilidad desde hacía tiempo y que en el sector se registraban pérdidas de agua de manera recurrente, lo que habría provocado la erosión del suelo y el posterior colapso del pavimento.
El personal que operaba el camión no sufrió lesiones, aunque el vehículo quedó inmovilizado durante varias horas mientras se evaluaban las condiciones del terreno y se coordinaban las tareas necesarias para retirarlo sin provocar daños mayores. Durante ese lapso, el servicio de recolección de residuos en el barrio y zonas aledañas se vio afectado, generando demoras y obligando a reprogramar recorridos.
Tras el incidente, se dispuso un perímetro de seguridad para evitar la circulación de otros vehículos por la zona, ante el riesgo de nuevos hundimientos. Técnicos municipales comenzaron a evaluar la magnitud del daño y las causas del colapso, con el objetivo de avanzar en una reparación que permita restablecer la transitabilidad de la calle y evitar situaciones similares en el futuro.
El hecho despertó preocupación entre los vecinos, quienes manifestaron su malestar por el estado de las calles y la falta de mantenimiento en la infraestructura urbana. Algunos residentes señalaron que no se trata de un caso aislado y que en distintos barrios de la ciudad se repiten problemas vinculados a pérdidas de agua, roturas de cañerías y deterioro del pavimento, que terminan representando un riesgo tanto para vehículos particulares como para los servicios públicos.
Desde distintos sectores se reclamó una intervención más sostenida y preventiva por parte del municipio, no solo para reparar los daños una vez producidos, sino también para detectar y solucionar a tiempo los problemas estructurales que afectan a la red vial y de servicios. En ese contexto, el hundimiento del camión recolector volvió a exponer las dificultades que enfrenta la ciudad en materia de infraestructura y la necesidad de políticas de mantenimiento más eficaces para garantizar la seguridad y el normal funcionamiento de los servicios esenciales.




