Sin cepo y con bandas cambiarias: el equipo económico proyecta 2026 como año de recuperación

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El Javier Milei – dirigido equipo económico argentino reveló que para 2026 se descarta una flotación libre del dólar y se mantiene el mecanismo de bandas cambiarias, mientras se avanza en la eliminación del cepo. La apuesta: estabilizar el tipo de cambio, dar previsibilidad al mercado y recuperar el crecimiento tras meses de estancamiento.

1. El nuevo rumbo cambiario

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, detallaron el esquema: se removerá el cepo vigente para personas físicas y empresas, pero se conservarán las bandas cambiarias como mecanismo de anclaje. Caputo afirmó que “no vale la pena correr el riesgo” de una flotación libre y que la apuesta es que los argentinos “puedan dormir tranquilos sabiendo cuál es el valor del dólar al otro día”.

2. ¿Qué significan las bandas cambiarias?

Bajo este sistema, el dólar oficial podrá moverse dentro de un rango determinado (una banda) en cuyo techo y piso interviene el BCRA para mantener la estabilidad. Este esquema reemplaza la antigua política de “cepo” –restricciones severas para la compra de divisas–, que se señalaba como un freno al normal funcionamiento del mercado.
Este cambio va acompañado de promesas de acumulación de reservas, control de la inflación y una meta de crecimiento económico para el año siguiente.

3. Objetivos de la estrategia económica

  • Retomar el crecimiento económico después de un período de contracción o estancamiento.

  • Reducir la inflación, que según proyecciones de consultoras para 2026 estaría entre el 20 % y 30 %.

  • Fortalecer la acumulación de reservas del BCRA para respaldar la estabilidad cambiaria.

  • Dar señales a los mercados internacionales y a los inversores de que Argentina apuesta por un rumbo más transparente y predecible.

4. Riesgos y críticas que persisten

La estrategia, a pesar de sus ambiciones, enfrenta objeciones destacadas:

  • El economista Martín Tetaz advirtió que las bandas demasiado ajustadas generan señales confusas para el mercado y podrían debilitar la credibilidad monetaria.

  • Algunos analistas advierten que sin reformas estructurales —en fiscalidad, productividad y competitividad— el cambio de régimen cambiario por sí solo no garantizará éxito.

  • La eliminación del cepo y la libre movilidad del dólar implican mayor vulnerabilidad ante choques externos o fuga de capitales, por lo que dependerá mucho de la capacidad del BCRA para intervenir cuando sea necesario.

El anuncio del Gobierno marca un cambio importante en la política cambiaria argentina: se pasa de un cepo rígido hacia un modelo más flexible, pero controlado mediante bandas. El objetivo es claro: dar previsibilidad, atraer confianza y dar espacio al crecimiento en 2026. Sin embargo, el éxito dependerá de que esta política se complemente con reformas reales y que el sistema monetario se mantenga firme frente a tensiones. Argentina entra en una nueva fase: la pregunta ahora es si será un repunte sostenible o una pausa precaria.