La Rioja analiza vender activos estratégicos para afrontar su crisis financiera

El gobierno de La Rioja comenzó a evaluar la venta de activos provinciales como una de las alternativas para obtener recursos en un contexto de fuertes restricciones financieras. La decisión se analiza en medio de un escenario que la administración provincial describe como una “asfixia económica”, marcada por la caída de ingresos, la falta de asistencia extraordinaria de la Nación y la imposibilidad de acceder al crédito internacional debido al default provincial.
La situación fiscal de la provincia se agravó en los últimos años por la reducción de transferencias discrecionales del gobierno nacional y por la disminución, en términos reales, de los recursos provenientes de la coparticipación federal. Desde el Ejecutivo riojano señalan que desde hace al menos dos años no reciben fondos adicionales por fuera de lo que establece la ley, lo que ha generado un deterioro progresivo en las cuentas públicas.
Este panorama llevó a las autoridades a iniciar un proceso de evaluación interna para determinar qué activos podrían venderse con el objetivo de obtener liquidez. El principal objetivo de esta estrategia sería garantizar el pago de salarios del sector público y sostener cierto nivel de circulación de dinero en la economía local, especialmente en un contexto en el que el sector privado también enfrenta dificultades para sostener la actividad productiva.
Entre las alternativas que se analizan aparece la posibilidad de desprenderse de algunas empresas estatales organizadas bajo el esquema de Sociedades Anónimas con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM). Sin embargo, gran parte de estas compañías presentan déficits operativos, lo que limita su atractivo para potenciales compradores en un contexto económico nacional marcado por la retracción de inversiones.
Uno de los activos que despierta mayor interés en el mercado es el negocio energético vinculado al complejo eólico de la provincia. En particular, el gobierno provincial evalúa vender otra unidad vinculada al Parque Eólico Arauco, un activo que ya genera energía y tiene su producción comprometida mediante contratos a futuro, lo que lo convierte en uno de los pocos proyectos con capacidad de atraer inversores con disponibilidad de capital inmediato.
La provincia ya realizó una operación similar en el pasado reciente. En 2022, el gobierno riojano concretó la venta del Parque Eólico Arauco II por aproximadamente 170 millones de dólares, en una operación que fue considerada la mayor transacción económica de la historia provincial. Los fondos obtenidos en ese momento fueron destinados a financiar nuevas iniciativas energéticas, incluyendo la construcción de otros parques de generación renovable.
En paralelo, el Ejecutivo también avanzó en esquemas de gestión privada para algunas empresas estatales con el objetivo de reducir el impacto de sus pérdidas en las cuentas públicas. Un caso emblemático es el de la firma Agroandina, que continúa bajo propiedad estatal pero con administración privada, con la intención de disminuir el costo operativo que representaba para el presupuesto provincial.
Dentro del gobierno riojano admiten que la venta de activos estratégicos es una decisión de alto impacto político y económico. Sin embargo, sostienen que el escenario actual obliga a considerar medidas extraordinarias para sostener el funcionamiento del Estado provincial. En ese sentido, fuentes del Ejecutivo señalan que estos activos son considerados “las joyas de la abuela”, reservadas para momentos de extrema necesidad financiera.
El desenlace de esta estrategia dependerá en gran medida de la evolución del conflicto político entre la administración provincial y el gobierno nacional, así como de las condiciones del mercado para concretar eventuales operaciones. Mientras tanto, la provincia continúa evaluando alternativas para atravesar una coyuntura fiscal que aparece como uno de los mayores desafíos de su actual gestión.





