Karina Milei refuerza respaldo a Manuel Adorni en Vaca Muerta mientras avanza la investigación judicial sobre su patrimonio

El Gobierno nacional volvió a exhibir una señal política explícita de respaldo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio del avance de una investigación judicial sobre su patrimonio, con una nueva aparición pública junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en el yacimiento de Vaca Muerta.
La actividad, organizada en la provincia de Neuquén, se inscribe en una estrategia deliberada de contención política del funcionario, en un contexto donde el oficialismo enfrenta tensiones internas y cuestionamientos públicos por la situación judicial que lo involucra. La presencia conjunta en uno de los principales polos energéticos del país fue interpretada como un gesto de fortalecimiento institucional hacia Adorni.
El movimiento no es aislado. En los últimos días, ambos funcionarios ya habían compartido actividades oficiales, incluyendo una recorrida por el Instituto Malbrán y la participación en eventos vinculados al sector empresarial, lo que refuerza la idea de una construcción de respaldo sostenida desde el núcleo del poder político.
En paralelo, la Justicia continúa avanzando en una causa que analiza la evolución patrimonial del jefe de Gabinete, con foco en una operación inmobiliaria bajo sospecha. En ese marco, dos jubiladas que participaron como vendedoras de un departamento declararon en Comodoro Py y entregaron sus teléfonos celulares para que sean peritados como parte de la investigación.
Según trascendió, ambas mujeres aseguraron no tener un vínculo directo con Adorni y señalaron que la operación fue gestionada por intermediarios, principalmente familiares y allegados. Estos testimonios forman parte de una línea investigativa que busca reconstruir las condiciones en las que se concretó la compra del inmueble.
Uno de los elementos más sensibles del expediente es el esquema de financiamiento de la propiedad, ya que, de acuerdo con las declaraciones, una parte significativa del monto habría sido financiada por las propias vendedoras sin intereses, lo que generó interrogantes en el ámbito judicial sobre la transparencia de la operación.
En este contexto, el oficialismo optó por reforzar políticamente la figura del jefe de Gabinete en lugar de tomar distancia. La estrategia, impulsada principalmente por Karina Milei, busca evitar que el caso erosione la autoridad del funcionario y condicione la agenda de gobierno en un momento clave del calendario legislativo.
La decisión también tiene una dimensión interna. Dentro del oficialismo conviven posiciones divergentes sobre el costo político de sostener a Adorni, pero el alineamiento del círculo más cercano al presidente Javier Milei ha sido determinante para consolidar su continuidad en el cargo.
En paralelo, el jefe de Gabinete se prepara para enfrentar una instancia institucional clave: la presentación de su informe de gestión ante la Cámara de Diputados prevista para el 29 de abril. El oficialismo ya trabaja en una estrategia parlamentaria orientada a blindar su exposición frente a eventuales cuestionamientos de la oposición.
Desde una perspectiva política, la puesta en escena en Vaca Muerta cumple una doble función. Por un lado, busca mostrar gestión y centralidad en un sector estratégico como el energético; por otro, intenta enviar una señal de cohesión interna en un momento de presión judicial y mediática.
Finalmente, el caso pone de relieve la dinámica entre poder político y procesos judiciales en contextos de alta exposición pública. Mientras la investigación avanza sobre aspectos patrimoniales concretos, el Gobierno apuesta a sostener políticamente a uno de sus funcionarios clave, en una estrategia que combina defensa institucional, control de daños y construcción de poder dentro del propio oficialismo.





