El Gobierno tiene lista una medida para otorgar créditos en dólares pero analiza postergarla por diferencias internas

El Gobierno nacional elaboró un proyecto para flexibilizar el otorgamiento de créditos en dólares a personas físicas y empresas que no generan divisas, pero fuentes oficiales confirmaron que el anuncio o la implementación de esta iniciativa se encuentra en evaluación y podría postergarse debido a discrepancias internas entre áreas del Ejecutivo.
La medida surge como parte de un esfuerzo por ampliar las posibilidades de financiamiento en moneda extranjera, revisando el actual marco legal que sigue imponiendo limitaciones históricas en el acceso al crédito en dólares tras la crisis de principios de los años 2000. Específicamente, la normativa vigente deriva de un régimen que restringió este tipo de préstamos para evitar descalces de monedas y proteger la salud financiera del sistema.
Según fuentes consultadas por este medio, la iniciativa ya contaba con avance técnico entre el Ministerio de Economía y el Banco Central, incluyendo la elaboración de cambios regulatorios que permitirían que bancos otorguen créditos hipotecarios, prendarios y personales en dólares a personas con ingresos en pesos, siempre bajo criterios estrictos de evaluación crediticia.
No obstante, en las últimas horas surgieron reparos al interior del Gobierno sobre las condiciones estructurales necesarias para impulsar esa flexibilización. En particular, funcionarios señalaron que existen dudas sobre la capacidad del sistema financiero argentino para absorber posibles impactos negativos ante un movimiento abrupto del tipo de cambio, dado que incluso dentro del régimen vigente un incremento de la cotización podría elevar la mora de los deudores.
La discusión también se extiende a la capacidad de intervención del Banco Central frente a tensiones de liquidez o solvencia en el sistema financiero si se amplía el acceso al crédito en moneda extranjera a sectores sin ingresos en divisas, una preocupación que algunos asesores técnicos consideran de alto riesgo para la estabilidad financiera.
Desde la Casa Rosada han aclarado que la medida no implica un cambio en la política cambiaria ni una flexibilización adicional al régimen vigente de bandas de flotación del tipo de cambio, ni afecta directamente la estrategia oficial de acumulación de reservas que el Gobierno mantiene para 2026.
El proyecto forma parte de una agenda más amplia de “remonetización en dólares” que el Ejecutivo vincula con otras iniciativas de política económica, incluida la Ley de Inocencia Fiscal y otros instrumentos dirigidos a expansión de operaciones en moneda extranjera dentro del sistema financiero formal.
Críticos de la medida sostienen que, aunque flexibilizar el crédito en dólares podría facilitar el acceso a financiamiento en sectores específicos, también podría intensificar la dolarización de la economía y generar vulnerabilidades adicionales, especialmente si no se establecen marcos de protección adecuados para evitar un sobreendeudamiento en moneda extranjera de hogares y empresas con ingresos en pesos.
En este contexto, las autoridades económicas evaluarán en los próximos días si es oportuno anunciar formalmente la medida o postergarla para una instancia posterior, con la intención de dirimir primero las divergencias internas y fortalecer los argumentos técnicos que acompañen cualquier decisión que pueda tener impacto sobre la estabilidad financiera y la percepción del mercado.
La definición sobre este paquete de créditos en dólares se inscribe en un momento de ajustes y debates en torno a la política monetaria, la acumulación de reservas y la gestión de riesgos macroeconómicos, temas que han cobrado relevancia en la agenda económica del Gobierno en 2026.





