El Gobierno postergó la privatización del Belgrano Cargas: qué cambia, cómo será el nuevo proceso y qué obras prevé

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El Gobierno nacional decidió aplazar la fecha prevista para publicar el pliego de privatización del ferrocarril Belgrano Cargas y Logística S.A., desplazándola desde fines de 2025 al primer trimestre de 2026, con la expectativa de cerrar el proceso y adjudicarlo hacia mediados del próximo año. La decisión implica una demora técnica y operativa, pero mantiene vigente la intención oficial de transferir al sector privado uno de los principales sistemas ferroviarios de carga del país.

Por qué se postergó

Hasta hace unas semanas, el Ejecutivo calculaba que los términos y condiciones del pliego —los documentos que regirán la licitación— serían publicados antes de diciembre de 2025. Sin embargo, según fuentes oficiales, el Gobierno optó por tomarse más tiempo para completar: la valuación de cada activo de la compañía, las revisiones legales finales y las consultas con empresas interesadas en participar del proceso.

Aunque la postergación es ligera (de pocas semanas a un trimestre del año que viene), el Gobierno mantiene que espera iniciar el proceso formal durante el primer trimestre de 2026 y que los traspasos a las empresas adjudicatarias ocurran “meses después” de esa apertura.

Cómo será la privatización y qué modelo se utilizará

El esquema aprobado por el Decreto 67/2025 prevé una privatización total bajo un modelo de “open access” y desintegración vertical:

  • No habrá un único pliego que venda toda la empresa a una sola firma.

  • El material rodante (locomotoras y vagones) se venderá mediante remates públicos.

  • Las vías y los inmuebles asociados se concesionarán en licitaciones públicas, tanto nacionales como internacionales, bajo régimen de obra pública.

  • Los talleres ferroviarios también se concesionarán por separado, permitiendo que empresas especializadas gestionen estos espacios sin estar obligadas a operar la traza.

Este formato abre la puerta a múltiples operadores privados, que podrán participar ya sea en todos los segmentos del sistema o solo en algunos, según su interés y especialización.

Obras previstas y roles para los concesionarios

Aunque la privatización apunta a la transferencia de operación y gestión del Belgrano Cargas al sector privado, el proceso incluye condiciones específicas de obras e inversiones:

  • El Gobierno configuró cláusulas en los pliegos que obligan a la empresa ganadora a finalizar la circunvalación ferroviaria de Santa Fe, una obra ya avanzada en un 50% y considerada estratégica para aumentar la capacidad de transporte de cargas.

  • El Ejecutivo también establecerá un fideicomiso con el dinero obtenido de los remates del material rodante para financiar la renovación de vías y mejoras estructurales en tramos de mayor volumen y demanda. No se prevé que esos recursos financien la reactivación de todos los 18.000 km de vías inactivas, sino que quedará a criterio de las futuras operadoras evaluar la rentabilidad de esos tramos.

Interés de grupos empresariales y condiciones sectoriales

La postergación también responde a la necesidad de afinar las condiciones de participación para empresas interesadas. En los últimos meses se ha registrado interés de grandes grupos:

  • Un pool de compañías cerealeras liderado por Aceitera General Deheza (AGD) y acompañado por ACA, Bunge, Cargill, COFCO y Louis Dreyfus;

  • Grupo México Transportes (GMXT), operador ferroviario internacional, que proyecta invertir unos USD 3.000 millones si resulta adjudicatario;

  • Compañías mineras y multinacionales que buscan que sus inversiones ferroviarias puedan entrar dentro de regímenes como el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) para facilitar el financiamiento de proyectos complementarios.

El Gobierno señaló que muchas de estas firmas desean certezas tempranas sobre su encuadre bajo esquemas especiales de incentivos, aunque la normativa interna indica que cada proyecto debe pasar por comités de evaluación antes de su inclusión formal.

Qué significa esta postergación

  1. Más tiempo para perfeccionar pliegos y asegurar más participación privada: El retraso permitirá ajustar detalles operativos y legales para que la licitación sea más sólida y competitiva.

  2. No altera la decisión estratégica de privatizar: Aunque se posterga, la privatización sigue en pie como parte de la estrategia del Gobierno para reducir la participación estatal en activos con resultados financieros deficitarios.

  3. Posibilidad de inversiones grandes en infraestructura: El modelo segmentado puede facilitar la entrada de inversiones millonarias y la modernización de tramos clave para la logística exportadora, un objetivo oficial de largo plazo.