El Gobierno amplió el temario de extraordinarias e incorporó el debate del Régimen Penal Juvenil y la reforma laboral

El Gobierno nacional oficializó la ampliación del temario de las sesiones extraordinarias del Congreso e incorporó formalmente el debate del Régimen Penal Juvenil, al tiempo que ratificó la inclusión de la reforma laboral como uno de los ejes centrales de la agenda legislativa. La decisión fue formalizada mediante el Decreto 53/2026, firmado por el presidente Javier Milei y publicado en el Boletín Oficial, y establece que el período extraordinario comenzará el próximo 2 de febrero.
La incorporación del Régimen Penal Juvenil reabre una discusión sensible en el ámbito político y social, vinculada a la baja de la edad de imputabilidad. El proyecto que impulsa el oficialismo propone modificar el sistema vigente, que actualmente fija la edad en 16 años, y reducirla hasta los 13 o 14 años, según las distintas versiones que se encuentran en debate y que ya generaron posiciones encontradas entre los bloques parlamentarios.
Desde el Ejecutivo argumentan que la iniciativa busca dar respuesta a la creciente preocupación social por hechos delictivos protagonizados por menores de edad, y sostienen que el nuevo régimen apunta a establecer un sistema diferenciado, con sanciones penales específicas y un enfoque que combine responsabilidad penal y medidas de reinserción. No obstante, organizaciones de derechos humanos y sectores de la oposición advierten sobre el riesgo de criminalizar la pobreza y reclaman políticas integrales de inclusión social.
La ampliación del temario agrega presión a una agenda legislativa ya cargada, en la que la reforma laboral ocupa un lugar prioritario para el oficialismo. El proyecto laboral es considerado una de las reformas estructurales más importantes del Gobierno y apunta a modificar normas de contratación, indemnizaciones y relaciones laborales, con el objetivo declarado de fomentar el empleo formal y reducir los costos para los empleadores.
En la Casa Rosada reconocen que la reforma laboral será el principal foco de negociación durante las primeras semanas de febrero, debido a la complejidad del proyecto y a la necesidad de sumar apoyos de bloques dialoguistas. En ese marco, admiten que el tratamiento del Régimen Penal Juvenil podría avanzar en paralelo, pero que su sanción definitiva podría demorarse hasta el inicio del período ordinario de sesiones.
El oficialismo ya inició contactos con sectores aliados y con bloques de la oposición para destrabar el debate, aunque asume que ambos proyectos generarán resistencias. Gobernadores, sindicatos y organizaciones sociales siguen de cerca las discusiones, conscientes de que las reformas propuestas tendrán un impacto directo en el plano social, laboral y judicial.
Con la ampliación del temario de extraordinarias, el Gobierno busca imprimirle ritmo a su agenda de reformas y mostrar capacidad de iniciativa legislativa en los primeros meses del año. Sin embargo, la combinación de la reforma laboral y el Régimen Penal Juvenil anticipa un escenario de fuertes debates en el Congreso, donde el Ejecutivo deberá desplegar una estrategia política fina para evitar que la acumulación de temas sensibles complique la obtención de consensos.





