Martín Menem descarta asumir la Jefatura de Gabinete y busca despejar la interna en el Gobierno

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, negó de manera categórica la posibilidad de asumir como jefe de Gabinete en reemplazo de Manuel Adorni y buscó poner fin a las especulaciones que se intensificaron en los últimos días dentro del oficialismo. “No hay ninguna posibilidad”, afirmó el dirigente riojano al ser consultado sobre versiones que lo ubicaban como eventual alternativa dentro del esquema del Gobierno nacional.
Las declaraciones de Menem se producen en un contexto de creciente tensión interna dentro de la administración de Javier Milei, donde la continuidad de Adorni quedó bajo fuerte discusión tras sucesivas controversias políticas y cuestionamientos vinculados a su situación patrimonial. En ese escenario, comenzaron a circular distintos nombres como posibles reemplazantes para encabezar la Jefatura de Gabinete.
El titular de Diputados sostuvo que continuará desempeñándose en el Congreso “hasta que Milei lo decida”, dejando en claro que su prioridad política sigue siendo la conducción parlamentaria y la agenda legislativa del oficialismo. La frase también fue interpretada como una señal de alineamiento directo con el Presidente y de disciplina interna dentro de La Libertad Avanza.
La posibilidad de un eventual desembarco de Menem en la Jefatura de Gabinete había ganado fuerza luego de versiones periodísticas que señalaban fuertes diferencias dentro del gabinete nacional. En particular, trascendió que sectores cercanos al ministro de Economía, Luis Caputo, habrían manifestado preocupación por el impacto político de las polémicas que rodean a Adorni.
Sin embargo, la negativa pública de Menem parece orientada a desactivar cualquier lectura sobre movimientos internos inmediatos. El dirigente riojano es considerado una figura central dentro del oficialismo, especialmente por su rol en la articulación legislativa y en la construcción de acuerdos parlamentarios para avanzar con las reformas impulsadas por el Gobierno.
En términos políticos, la decisión de permanecer en Diputados responde también a la importancia estratégica que tiene el Congreso para la administración Milei. El oficialismo depende de negociaciones constantes con bloques aliados y sectores dialoguistas para sostener su agenda legislativa, por lo que la figura de Menem adquirió un peso relevante dentro del esquema de gobernabilidad.
La situación también refleja las tensiones existentes dentro del propio gabinete. Mientras algunos sectores consideran que el Gobierno necesita preservar a Adorni para evitar una señal de debilidad política, otros entienden que las controversias recientes afectan la imagen pública de la gestión y generan ruido en un contexto económico delicado.
En paralelo, el presidente Milei ratificó públicamente su respaldo a Adorni y descartó cambios inmediatos en la estructura del gabinete. El mandatario incluso desmintió versiones sobre posibles reemplazos y defendió la continuidad de su jefe de Gabinete pese al creciente malestar interno.
El episodio también deja en evidencia la centralidad que adquirió Martín Menem dentro de La Libertad Avanza. Su rol institucional como presidente de la Cámara de Diputados lo convirtió en una pieza clave para la estabilidad parlamentaria del oficialismo y en uno de los dirigentes con mayor proyección dentro del espacio libertario.
En definitiva, la decisión de Martín Menem de descartar públicamente la posibilidad de asumir la Jefatura de Gabinete busca frenar las especulaciones sobre cambios internos y transmitir una señal de continuidad política dentro del oficialismo. No obstante, las tensiones en torno a la figura de Manuel Adorni continúan abiertas y siguen alimentando el debate sobre el equilibrio de poder dentro del Gobierno nacional.





