La Unión Europea aprueba acuerdo con el Mercosur tras 25 años de negociaciones y allana el camino para la mayor zona de libre comercio del mundo

La Unión Europea (UE) aprobó este viernes un histórico acuerdo comercial con el bloque sudamericano Mercosur, compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, tras más de 25 años de negociaciones diplomáticas y técnicas, un proceso que se había convertido en uno de los más prolongados en la historia del comercio internacional.
La decisión —tomada por mayoría cualificada en una reunión de embajadores de los 27 Estados miembros de la UE en Bruselas— allana el camino para la firma formal del acuerdo en Asunción, Paraguay, programada para la próxima semana. Sin embargo, la entrada en vigor del pacto aún depende de la ratificación final por parte del Parlamento Europeo y de cada uno de los Estados miembros, lo que podría llevar varias semanas o meses adicionales. El tratado, que según las autoridades europeas y sudamericanas creará la mayor zona de libre comercio del mundo, abarcará un mercado integrado por más de 700 millones de consumidores y consolidará una plataforma de intercambio económico entre dos de las economías más grandes del planeta.
Contenido del acuerdo
El pacto contempla la reducción gradual de aranceles en una proporción muy elevada de productos comerciales entre ambas regiones, la eliminación de barreras no arancelarias y la apertura de mercados en sectores industriales y agrícolas. Esto permitiría, por ejemplo, que exportaciones europeas como vehículos, maquinaria, productos químicos, quesos y vinos ingresen con menores impuestos al Mercosur, mientras que productos del bloque sudamericano como carne, soja, arroz, miel o azúcar tendrían un acceso mayor al mercado europeo.
Este es un cambio significativo en el esquema comercial, considerando que actualmente las relaciones comerciales entre la UE y el Mercosur están regidas por normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y no por un tratado bilateral detallado de libre comercio.
Reacciones y desafíos
A pesar de la aprobación, el acuerdo ha enfrentado fuerte oposición interna en varios países europeos, especialmente en el sector agrícola. Países como Francia, Polonia e Irlanda habían expresado su rechazo por temor a que una mayor competitividad de productos agrícolas sudamericanos afecte negativamente a los productores locales.
Para conseguir el respaldo requerido, la Comisión Europea y los Estados miembros acordaron salvaguardias y medidas de apoyo, incluyendo asistencia financiera adicional a agricultores y mecanismos de control para prevenir aumentos súbitos de importaciones sensibles. Además, el acuerdo también ha sido criticado por grupos ambientalistas y defensores de normas laborales, quienes advierten que una expansión del comercio sin controles ambientales estrictos podría tener efectos adversos sobre la gestión sostenible de recursos y la protección del medio ambiente.
Impacto y próximos pasos
Desde el punto de vista económico y geopolítico, los defensores del pacto señalan que este acuerdo permitirá diversificar la relación comercial de la UE, reducir su dependencia de otras regiones como Asia o Estados Unidos, y fomentar una mayor cooperación estratégica con América Latina.
Tras la aprobación en Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se desplazará a Paraguay para la firma oficial del tratado junto a los líderes de los países del Mercosur, momento que marcará un hito en la historia del comercio internacional moderno.
No obstante, la entrada en vigor del acuerdo está condicionada a la ratificación parlamentaria en el seno de la UE y en los países sudamericanos, lo que requerirá tiempo y podría enfrentar desafíos jurídicos y políticos adicionales antes de convertirse plenamente en ley.





