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La industria y el comercio volvieron a expresar preocupación por la débil demanda y la falta de crédito
La actividad industrial y comercial continúa mostrando señales de fragilidad pese a algunas mejoras parciales registradas en los últimos meses. Según los resultados de las encuestas cualitativas elaboradas por el INDEC, los empresarios de ambos sectores señalaron que la insuficiencia de la demanda interna y las dificultades para acceder al crédito siguen siendo los principales obstáculos para recuperar el nivel de actividad.
Los indicadores reflejan que las expectativas mejoraron respecto de los mínimos observados durante 2025, aunque todavía predominan las respuestas negativas y las empresas mantienen una postura cautelosa respecto de la producción, el empleo y las inversiones.
La industria sigue condicionada por la falta de pedidos
En el sector manufacturero, casi la mitad de las empresas consultadas manifestó que su cartera de pedidos se encuentra por debajo de los niveles considerados normales. Además, más del 52% identificó a la debilidad del mercado interno como la principal limitación para aumentar la producción.
A esto se suma una percepción negativa sobre la situación económica de las compañías y las condiciones de financiamiento. Si bien el acceso al crédito mostró una leve mejora respecto de los peores registros del año pasado, continúa siendo un factor restrictivo para buena parte del sector.
El comercio también enfrenta dificultades
La encuesta realizada entre empresas comerciales arrojó un diagnóstico similar. Más del 60% de los empresarios señaló que la escasa demanda constituye el principal problema para desarrollar su actividad.
El financiamiento también aparece entre las mayores preocupaciones. Las condiciones de acceso al crédito fueron evaluadas de manera mayoritariamente negativa, lo que limita la posibilidad de ampliar operaciones, recomponer stocks o realizar nuevas inversiones.
Expectativas moderadamente mejores
A pesar del escenario actual, los empresarios esperan una mejora parcial para el trimestre comprendido entre julio y septiembre.
En la industria, las perspectivas sobre la producción y las exportaciones resultaron más favorables que las observadas meses atrás. Sin embargo, ese optimismo todavía no se traslada al mercado laboral, ya que la mayoría de las empresas no prevé incrementar sus plantillas de personal en el corto plazo.
En el comercio ocurre una situación similar. Aunque algunas firmas esperan una recuperación de las ventas, pocas proyectan aumentar sus pedidos a proveedores o ampliar sus niveles de inventario, reflejando una estrategia de prudencia frente a la evolución del consumo.
Precios con comportamientos diferentes
El relevamiento también muestra diferencias entre ambos sectores respecto de la evolución esperada de los precios.
En la industria disminuyó la proporción de empresas que prevé aplicar aumentos en sus listas de precios durante los próximos meses, mientras que en el comercio más de la mitad de las firmas considera necesario realizar nuevas subas para afrontar sus costos operativos.
Recuperación aún frágil
Los resultados de las encuestas sugieren que la actividad económica continúa transitando una recuperación lenta y desigual.
Aunque algunos indicadores muestran una mejora respecto del año pasado, la falta de demanda, las restricciones de financiamiento y la cautela empresarial siguen limitando una reactivación más firme de la industria y el comercio. Los empresarios coinciden en que el comportamiento del consumo interno y la evolución del crédito serán factores determinantes para consolidar una recuperación sostenida en los próximos meses.





