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Alerta hídrica en La Rioja: advierten que el consumo actual compromete el abastecimiento futuro de agua
El gerente de Aguas Riojanas, Roberto Valle, advirtió sobre la crítica situación hídrica que atraviesa la provincia de La Rioja y alertó que el nivel de extracción de agua actual podría generar serias dificultades de abastecimiento en los próximos años. El funcionario remarcó que, pese a las recientes lluvias, el escenario continúa siendo de emergencia debido al uso excesivo del recurso y a la lenta capacidad de recarga natural de las napas.
En declaraciones a medios locales, Valle explicó que La Rioja enfrenta una crisis hídrica estructural, marcada por la escasez de recursos tanto superficiales como subterráneos. Señaló que la prestación del servicio de agua potable requiere un esfuerzo permanente y complejo, especialmente durante el verano. Si bien destacó que el aumento del nivel del Dique Los Sauces —con una suba cercana a los 80 centímetros— brinda un alivio temporal, aclaró que esa mejora no garantiza el abastecimiento sostenido a lo largo del año.
El gerente detalló que el sistema de provisión de agua en la ciudad capital depende casi exclusivamente de perforaciones profundas, algunas de las cuales alcanzan los 350 metros. A ello se suman las captaciones ubicadas en zonas cercanas al dique y el acueducto proveniente de Sanagasta. Sin embargo, advirtió que el ritmo de consumo supera ampliamente la capacidad de recarga que se produce a través de las lluvias.
“Las recargas son mucho más lentas de lo que estamos consumiendo. Por eso hablamos de una emergencia permanente”, sostuvo Valle, y agregó que aun con precipitaciones por encima del promedio, el nivel de extracción continúa siendo insostenible en el mediano y largo plazo.
Uno de los datos más preocupantes señalados por el titular de Aguas Riojanas es el elevado consumo domiciliario. Según indicó, mientras que una familia tipo de cuatro integrantes debería consumir alrededor de 1.000 litros diarios, en la práctica el promedio supera ampliamente esos valores. En términos individuales, el consumo actual alcanza los 700 litros por persona por día, muy por encima de los estándares recomendados.
Valle explicó que en regiones donde se trabaja fuertemente en el uso racional del agua, el consumo promedio se ubica en torno a los 140 litros por habitante por día. En La Rioja, en cambio, el exceso se explica por el mal uso del recurso y por pérdidas domiciliarias tanto internas como externas, lo que incrementa la demanda de manera innecesaria.
Finalmente, el funcionario fue contundente al advertir sobre las consecuencias de mantener estos niveles de consumo. “Estamos sacando agua que dentro de pocos años no vamos a tener, y no vamos a saber de dónde extraerla para garantizar el servicio”, afirmó, al tiempo que reiteró la importancia de reforzar las campañas de concientización y el compromiso social con el cuidado del recurso hídrico.




