En La Rioja, numerosas empresas advierten dificultades financieras y piden poder pagar el aguinaldo recién en febrero o marzo

La crisis económica que atraviesa la provincia de La Rioja continúa profundizándose y ya impacta de lleno en el sector privado. En ese contexto, numerosas empresas riojanas solicitaron formalmente autorización para postergar el pago del aguinaldo, planteando la posibilidad de abonarlo recién en febrero o marzo de 2026, ante la imposibilidad de afrontar ese compromiso en los plazos que establece la legislación laboral vigente.
El planteo surge en medio de un escenario marcado por la caída del consumo, el freno de la actividad productiva, el aumento sostenido de los costos operativos y la reducción de la asistencia financiera, tanto a nivel nacional como provincial. Empresarios de distintos rubros advierten que la situación es crítica y que muchas firmas se encuentran al borde del colapso financiero.
Un reclamo que expone la gravedad de la crisis
Desde el sector empresarial señalan que, en muchos casos, los ingresos actuales apenas alcanzan para cubrir salarios mensuales, servicios básicos y obligaciones impositivas, lo que vuelve prácticamente imposible cumplir con el pago del Sueldo Anual Complementario en diciembre.
Las empresas explican que la combinación de inflación, caída de ventas y restricciones de liquidez ha generado un escenario en el que sostener la actividad y preservar los puestos de trabajo se volvió una tarea extremadamente compleja. En ese marco, aseguran que postergar el aguinaldo sería una alternativa para evitar despidos o cierres definitivos.
“El aguinaldo hoy es una carga imposible de afrontar para muchas pymes. No se trata de una negativa a pagar, sino de la necesidad de ganar tiempo para poder cumplir”, señalan fuentes empresarias consultadas.
Sectores más afectados
El pedido de prórroga alcanza a comercios, industrias, empresas de servicios y emprendimientos vinculados al turismo, uno de los sectores más golpeados en la provincia. La retracción del consumo interno y la falta de inversión privada profundizaron las dificultades, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, que dependen casi exclusivamente del mercado local.
Además, muchas firmas advierten que el endurecimiento del crédito y las altas tasas de interés impiden acceder a financiamiento para cubrir obligaciones salariales extraordinarias como el aguinaldo.
Impacto social y laboral
El planteo empresarial genera preocupación entre los trabajadores, que ven en el aguinaldo un ingreso clave para afrontar gastos de fin de año, saldar deudas o cubrir necesidades básicas. Sindicatos y organizaciones gremiales ya manifestaron su inquietud ante la posibilidad de que el pago se demore varios meses, aunque también reconocen la gravedad de la situación económica que atraviesan las empresas.
En este contexto, se abre un escenario de tensión entre la necesidad de preservar el empleo y el cumplimiento de los derechos laborales, en una provincia que ya enfrenta altos niveles de dependencia del empleo público y una economía privada debilitada.
Un problema que se suma a la crisis provincial
El pedido de las empresas se suma a un panorama económico provincial delicado, marcado por restricciones presupuestarias, atraso salarial, falta de obras públicas y un fuerte ajuste fiscal. La Rioja atraviesa una situación de estrés financiero que repercute tanto en el sector público como en el privado, con consecuencias directas sobre la actividad económica y el empleo.
Mientras tanto, se espera una definición oficial sobre la posibilidad de habilitar mecanismos excepcionales que permitan postergar el pago del aguinaldo sin vulnerar el marco legal, aunque hasta el momento no hubo anuncios concretos por parte de las autoridades.




