El Gobierno nacional declara la emergencia agropecuaria en Buenos Aires, Entre Ríos y Río Negro por inundaciones, granizo y sequías

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La cartera de Economía, liderada por Luis Caputo, oficializó este jueves la declaración de emergencia y/o desastre agropecuario para vastas zonas de las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Río Negro, tras verificarse que los efectos climáticos adversos han alcanzado magnitud suficiente para perturbar seriamente la producción agrícola y ganadera.

Antecedentes y situación que motivó la medida

  • En la provincia de Río Negro, se convalidó el decreto provincial N° 760/2025 que extiende el estado de emergencia desde el 1° de junio de 2025 hasta el 31 de mayo de 2026 para explotaciones ganaderas afectadas por sequía en los departamentos de Avellaneda, Conesa, El Cuy, General Roca, Pichi Mahuida y Nueve de Julio.

  • Para Entre Ríos, la medida homologó el decreto provincial N° 2.522/2025, que declara la emergencia para explotaciones citrícolas del distrito Mandisoví (departamento Federación) desde el 5 de mayo de 2025 hasta el 4 de mayo de 2026, por daños provocados por granizo y vientos.

  • En Buenos Aires, se convalidó el decreto provincial N° 2.452/2025, que prorroga la emergencia y/o desastre agropecuario —por inundaciones— desde el 1° de septiembre de 2025 hasta el 28 de febrero de 2026, para los partidos afectados: Bolívar, Nueve de Julio, Carlos Casares, Tapalqué, entre otros.

¿Qué implica la emergencia agropecuaria?

La declaración activa los beneficios previstos en la Ley 26.509, que contempla instrumentos de alivio para los productores afectados, entre ellos:

  • Prórrogas de vencimientos impositivos y arancelarios.

  • Acceso a líneas de crédito con mejores condiciones de bancos oficiales como el Banco Nación Argentina, que recientemente amplió su línea de asistencia para municipios bonaerenses.

  • Asistencia logística y de insumos para las explotaciones dañadas: por ejemplo, se asignó a 25 municipios bonaerenses afectados el equivalente a 1,5 millones de litros de gasoil para tareas de reparación y acceso.

Impacto productivo y geográfico

  • La sequía en Río Negro golpeó la ganadería bovina, ovina y caprina, en especial en departamentos del norte provincial que ya estaban bajo estrés hídrico.

  • En Entre Ríos, los productores de cítricos sufrieron importantes pérdidas por granizo y viento en mayo, lo que motivó el dictado de la emergencia para ese sub-sector.

  • En Buenos Aires, las inundaciones provocaron anegamiento de campos, cortes de caminos rurales y pérdidas logísticas en partidos como Nº 9 de Julio, Pehuajó, Carlos Casares, entre otros.

Desafíos y próximos pasos

  • Los afectados deberán presentar un certificado provincial que acredite la ubicación y condiciones del predio impactado para acceder a los beneficios.

  • La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía será la autoridad facultada para celebrar convenios y ejecutar los actos necesarios para la implementación de la medida.

  • Existe riesgo de que, pese a la medida, los efectos de sequía e inundación persistan o se agraven por el cambio climático, lo que requeriría monitoreo permanente y nuevas líneas de apoyo.

La declaración de emergencia agropecuaria por parte del Gobierno nacional en Buenos Aires, Entre Ríos y Río Negro es una señal de que las autoridades reconocen la magnitud del impacto climático sobre el sector productivo. Si bien el alivio previsto representa un paso importante para los productores afectados, la verdadera magnitud del desafío estará en cómo se implementen los apoyos, cuán rápido lleguen los insumos y créditos y cómo se recupere la producción antes de que se afecte la próxima campaña. El campo, uno de los pilares de la economía argentina, espera que la medida no quede en papel —y que realmente le brinde un respiro.